Existen diferentes sistemas para conferir resistencia a una estructura metálica frente a la acción del fuego. Cada uno cuenta con ventajas y desventajas.
Morteros proyectados a base de perlita-vermiculita
Estos sistemas consisten en aplicar una proyección de materiales aislantes como perlita y vermiculita, que se adhieren a los perfiles estructurales o a una malla de nervometal dispuesta a modo de falso techo bajo la estructura.
El material aislante se proyecta mezclado con agua sobre la superficie a proteger. Tras la posterior deshidratación y secado, el material proyectado forma una capa aislante que, en caso de incendio, retardará el aumento de temperatura en la estructura protegida.
Estos sistemas deben, por lo tanto, aplicarse en obra tras el montaje completo de la estructura. Su aplicación produce vertido de agua y suciedad, por lo que no es recomendable su utilización en áreas operativas, donde máquinas, materiales almacenados y personal pueden verse afectados.
Su ventaja radica fundamentalmente en que es el sistema más económico de todos.
Ventajas:
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Economía
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Grados de protección elevados (R120)
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Como falso techo continuo, confiere resistencia, integridad y aislamiento al forjado (REI)
Desventajas:
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Muy sucio
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Exige mantenimiento frecuente
Pinturas intumescentes
Este sistema, con el que se pueden conseguir resistencias al fuego de hasta R-90, consiste en aplicar una capa protectora de material intumescente y una capa protectora de acabado.
La intumescencia, ante un aumento de temperatura, reacciona incrementando su volumen considerablemente y creando una capa aislante alrededor de los perfiles metálicos.
Aunque lo recomendable es su aplicación en montaje, puede, bajo determinadas condiciones, aplicarse en taller, evitando la aplicación de pinturas en zonas de trabajo o almacenamiento de mercancías sensibles. Hay que tener en cuenta que el tratamiento es muy delicado y, tras el montaje, será necesario realizar reparaciones.
Aplicado en taller:
Ventajas:
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El montaje es más ágil y sin interrupciones
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Adecuado en lugares donde no puede pintarse
Desventajas:
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El acabado puede dañarse en el montaje, siendo necesario realizar retoques y reparaciones
Aplicado en montaje:
Ventajas:
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El acabado es de mejor calidad
Desventajas:
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Alarga el proceso de montaje
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Pintando a pistola, se emiten aerosoles al entorno
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Pintando a rodillo, se evitan los aerosoles, pero se alarga el proceso y se encarece
Placas rígidas de material aislante
Este sistema consiste en el recubrimiento de la estructura con placas rígidas provistas de fibra de vidrio, lana de roca u otro material aislante. Se trata de una obra seca cuya principal ventaja reside en que puede aplicarse sin producir ningún tipo de residuo sólido o líquido. Con este sistema pueden conseguirse resistencias al fuego elevadas.
Ventajas:
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Obra limpia, sin humedad ni olores
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Para resistencias R-90 y superiores
Desventajas:
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Es el sistema de mayor coste
En KEPLER buscamos, en cada caso, la solución que mejor se adapta a la problemática de cada cliente, llegando incluso a combinar diferentes sistemas, como disponer un falso techo de placas aislantes y proteger las columnas con pintura intumescente.






